SandIA (Buenos Aires, 20 de julio de 2026).- El Pentágono, bajo la gestión de Pete Hegseth, redujo drásticamente el personal del Centro de Excelencia en Protección Civil y abandonó su base de datos de víctimas civiles, según un informe no publicado al que accedió The Intercept.
Paralelamente, el organismo impulsó el desarrollo de un asistente de inteligencia artificial para agilizar evaluaciones, aunque críticos cuestionan su impacto real en la protección de civiles en zonas de conflicto.
Recortes masivos en un área clave
El Centro de Excelencia en Protección Civil pasó de contar con 40 empleados en enero de 2025 a solo nueve al cierre del año, según el informe. Dos funcionarios de defensa confirmaron que la plantilla se mantiene en ese nivel.
La reducción dejó al centro sin capacidad para investigar incidentes graves, como el ataque de febrero de 2026 contra la escuela primaria Shajarah Tayyebeh en Minab (Irán), donde murieron más de 150 personas, en su mayoría niños.
Wes Bryant, exjefe de evaluaciones de daño civil, declaró a The Intercept que el centro se mantiene "con vida" solo para cumplir con requisitos legales, pero sin influencia real en las operaciones militares.
Inteligencia artificial como reemplazo
Ante la falta de personal, el Pentágono priorizó el desarrollo de herramientas de IA para evaluar daños civiles. El informe destaca el Maven Smart System, plataforma de la firma Palantir, y un prototipo de asistente basado en AskSage —la plataforma de IA del Ejército—.
Durante un ejercicio militar, este último redujo en un 97% el tiempo necesario para generar evaluaciones civiles. Sin embargo, Madison Hunke, del Center for Civilians in Conflict, advirtió que, pese a estos avances, el centro carece de recursos para operar con eficacia.
Presupuestos recortados y falta de respuesta
Los recortes no se limitaron al centro: los presupuestos de 2026 para mitigación de daños civiles en todo el Departamento de Guerra fueron reducidos. Equipos en comandos como AFRICOM y CENTCOM fueron reorganizados o eliminados.
Por ejemplo, el equipo de 10 personas en CENTCOM quedó reducido a una sola persona, según el almirante Brad Cooper. Además, el Comando Sur no tenía mecanismos para recibir reportes de víctimas civiles tras el ataque a Venezuela en enero, derivando las denuncias al centro, que ya no contaba con personal suficiente.
Futuro incierto para la protección civil
El informe señala que, antes de los recortes, el centro había capacitado a 212 efectivos de distintas agencias en mitigación de daños civiles.
Sin embargo, la falta de continuidad en los programas y la apuesta por soluciones tecnológicas sin supervisión humana generan dudas sobre la capacidad del Pentágono para proteger a civiles en futuros conflictos.
Expertos como Bryant advierten que, sin recursos humanos, incluso las herramientas más avanzadas pueden convertirse en un mero formalismo.




