SandIA (Buenos Aires, 15 de octubre de 2026).- Redwood Materials y Rivian instalaron un sistema de almacenamiento de energía con baterías usadas de autos eléctricos en la planta que el fabricante opera en Normal, Illinois, con una capacidad de 10 megavatios-hora, según publicó Infobae Tecno. La firma de reciclaje calificó la instalación como la primera de su tipo en una fábrica de automóviles de Estados Unidos.
Baterías que dejan de mover autos pero siguen almacenando energía
Una batería de vehículo eléctrico puede perder la capacidad necesaria para la conducción sin quedar inservible. Algunos paquetes conservan potencial de almacenamiento suficiente para aplicaciones estacionarias, donde el peso y el empaquetado dejan de ser limitaciones relevantes. Redwood recolecta las baterías que provienen de Rivian y evalúa el destino de cada una: las aptas pasan a sistemas de almacenamiento y el resto se recicla para recuperar materiales de valor.
Los centros de servicio de Rivian también funcionan como una fuente constante de baterías retiradas durante tareas de mantenimiento y reparación, de acuerdo con la publicación. La recuperación de esos paquetes le da a Redwood acceso a materiales que, de otro modo, generarían costos adicionales de manipulación y transporte. El esquema vincula el servicio técnico de los vehículos con el abastecimiento eléctrico de las plantas donde se producen vehículos nuevos.
El desafío de combinar paquetes con distinta química y antigüedad
Integrar baterías retiradas en un único sistema confiable representa un reto de ingeniería considerable. Los paquetes varían en química y antigüedad, y su rendimiento cambia según el uso previo, por lo que el sistema debe contemplar esas diferencias para entregar electricidad de manera estable. Redwood sostiene que su trabajo de recuperación le aporta información sobre cómo se deterioran los paquetes con el tiempo, y los ingenieros usan ese conocimiento para decidir cómo incorporarlos.
La compañía también desarrolla sus propios convertidores DC-DC y software de control. Esos componentes permiten administrar la energía a través del sistema y hacen posible que baterías con características diferentes aporten a una misma instalación. Controlar una mayor parte de la tecnología le permite a Redwood evitar demoras en la adquisición de equipos y ganar flexibilidad para diseñar sistemas según las necesidades de cada cliente, según la fuente.
Centros de datos e IA amplían la demanda de respaldo energético
El uso de baterías de segunda vida no se limita a las fábricas de automóviles. Los centros de datos que sostienen cargas de trabajo de inteligencia artificial requieren cantidades sustanciales de electricidad, y sus operadores no siempre pueden esperar las mejoras en la red eléctrica. El problema no se reduce a la generación: transformadores, inversores y otros equipos eléctricos también enfrentan demoras prolongadas en su adquisición, informó Infobae Tecno.
El almacenamiento en baterías ofrece una forma de administrar la energía disponible, aunque no reemplaza la necesidad de contar con capacidad de generación adecuada. Redwood planea combinar sus sistemas con energía solar y otras fuentes, con el objetivo de desarrollar microrredes de gran escala capaces de abastecer sitios industriales y centros de datos. La eficacia de esos sistemas dependerá de la demanda local, la generación disponible y el costo de instalación.