SandIA (Buenos Aires, 20 de octubre de 2026).- Un tejido de algodón desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) redujo un 75% la carga microbiana en superficies expuestas a luz blanca durante un piloto en el Hospital La Fe de Valencia. Sin luz directa, la reducción cayó al 25%, según publicó Wwwhatsnew.
Un mecanismo que se activa con la luz
El material incorpora dos colorantes que actúan como fotosensibilizadores: azul de metileno y rosa de Bengala. Al recibir luz, generan oxígeno singlete, una forma muy reactiva del oxígeno que daña los microorganismos adheridos a la tela. El trabajo se publicó en agosto en ACS Applied Materials & Interfaces y la UPV lo difundió el 8 de octubre.
La dificultad técnica consistió en fijar ambos colorantes sobre la misma fibra de celulosa, ya que uno es catiónico y el otro aniónico. La solución del equipo fue un acabado por capas sucesivas con quitosano entre medias y fijación con cianoguanidina, que permite que cada colorante conserve su actividad por separado.
Los resultados de laboratorio
En ensayos de laboratorio, el tejido logró la inactivación completa de Enterococcus faecalis en 20 minutos y de Escherichia coli en 60 minutos. También redujo unos seis órdenes de magnitud la presencia del hongo Candida albicans en tres horas y de un adenovirus usado como modelo en 60 minutos. La universidad tituló que el tejido elimina virus, pero no precisó cuál ni describió el ensayo, y no hay datos sobre gripe, coronavirus ni norovirus.
Pilar Moya, del Instituto Agroforestal del Mediterráneo de la UPV, detalló que el tejido aguantó 20 lavados manteniendo la eficacia bactericida por encima de los niveles de referencia para textiles antimicrobianos. Según la investigación, el mecanismo no genera resistencias, a diferencia de los antimicrobianos convencionales, que pierden eficacia con el uso y los lavados.
El límite de la dependencia de la luz
Durante 48 horas, los investigadores colocaron piezas de tejido en las habitaciones de 12 pacientes del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, unas en las barandillas de la cama con luz directa y otras en los colchones con mucha menos. El resultado fue un 75% menos de microorganismos frente al algodón sin tratar, con una reducción del 77,5% en bacterias grampositivas.
Donde no llegaba la luz directa la reducción fue, en palabras de Inmaculada Andreu, de la unidad mixta de investigación entre la UPV y el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, «mucho menor, tan solo del 25%, confirmándose que su efecto antimicrobiano depende en gran medida de la iluminación». Las superficies donde más interesa reducir la carga microbiana en un hospital son precisamente las que están tapadas, como sábanas, colchones y ropa de cama.
Sin fecha ni validación clínica
No hay fecha para su llegada a un hospital. Es un desarrollo experimental: existe validación de laboratorio y un piloto, pero ni producto comercial, ni patente anunciada, ni ensayo clínico. Lo más prometedor es que el proceso podría integrarse en las técnicas habituales de acabado textil, lo que facilitaría fabricarlo a escala, de acuerdo con la universidad.
Nadie demostró todavía que este tejido reduzca las infecciones hospitalarias: lo que se midió fue carga microbiana en superficies, no tasa de infección en pacientes. Tampoco hay información pública sobre seguridad dérmica ni sobre si los colorantes tiñen o destiñen con el uso. Firman el trabajo doce investigadores de cuatro centros valencianos, sin socios extranjeros.