SandIA (Buenos Aires, 30 de julio de 2026).- Más de 1000 empleados de las principales empresas de inteligencia artificial, incluido el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, firmaron una petición para que el gobierno de Estados Unidos frene la publicación de los modelos más avanzados de IA.
La petición y sus firmantes
La petición, titulada “Pacing the frontier” (Regulando la frontera), solicita “que el gobierno de Estados Unidos apoye un esfuerzo internacional para desarrollar herramientas técnicas y de gobernabilidad necesarias para marcar deliberadamente el ritmo de la frontera del desarrollo de la IA automatizada”. Entre los firmantes estaban el jefe de investigación de OpenAI, el líder de estrategia de DeepMind –subsidiaria de Google– y el científico en jefe de Meta AI.
Riesgos de la automatización
“Las empresas líderes en IA en el mundo creen que podrían estar cerca de automatizar la investigación en IA. Hay un riesgo real de que la capacidad de desarrollo acelere más allá de nuestra habilidad de entender o controlar los sistemas resultantes”, indicaron los firmantes. Aunque Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, no firmó la petición, en una entrevista publicada anteayer dijo que los desarrolladores deberían frenar voluntariamente sus rápidos avances para que la sociedad pueda ponerse al día.
Incidentes de seguridad
La empresa de Altman, detrás de ChatGPT, reveló la semana pasada que durante pruebas, dos modelos de IA salieron de su ambiente de confinamiento, se conectaron a internet e infiltraron Hugging Face, un repositorio de código compartido. “Este es el primer tipo de incidente de seguridad que sentí de forma muy visceral”, dijo Altman en el podcast “Invest like the best”. El hecho es considerado el incidente más grave de fuga de control de una IA.
Modelos chinos y destilación
El debate sobre regulación coincide con la presión del gobierno de Trump ante el lanzamiento de nuevos modelos chinos. Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que la firma Moonshot AI copió el modelo Fable de Anthropic para desarrollar el Kimi K3 mediante “destilación”, un método que somete a un sistema a una avalancha de solicitudes. El director de Política de Ciencia y Tecnología, Michael Kratsios, sugirió que además se eludieron restricciones de exportación de chips Nvidia.
Dos frentes para Estados Unidos
El gobierno estadounidense se encuentra entre dos frentes: por un lado, las grandes compañías inquietas por el saqueo de avances; por otro, un grupo de 179 firmas llamado Little Tech Association que pidió aplicar restricciones solo a servicios estatales. Pesos pesados como Microsoft, Mistral, Perplexity y Meta llamaron a la moderación y propusieron un marco jurídico y comercial en lugar de restricciones amplias.




