SandIA (Buenos Aires, 20 de octubre de 2026).- El aficionado Dubbzi Bricks completó la réplica a escala de la nave Tantive IV de Star Wars, según publicó el sitio especializado Xataka.
Dimensiones e inversión del modelo
El proyecto requirió dos años de trabajo continuo para recrear la nave Tantive IV de la franquicia Star Wars. Aunque el creador planificó inicialmente una estructura de dos metros de longitud, la construcción final alcanzó los tres metros de largo. La maqueta fue edificada a una escala de 1:40 respecto de las minifiguras estándar de la marca, superando en tamaño a los modelos oficiales del mercado.
El creador invirtió un total de 13.600 euros para financiar la adquisición de los componentes. Aunque se desconoce la cifra exacta de elementos empleados, los cálculos del autor indican que superó las 150.000 piezas en todo el proceso. Para poner en perspectiva sus dimensiones, la nave ideada por Dubbzi Bricks casi triplica la longitud del Destructor Estelar Imperial comercializado por la empresa danesa, el cual mide 109 centímetros.
Desafíos estructurales y peso total
El peso total de la nave superó los 120 kilos, de los cuales 25 kilos corresponden exclusivamente a la sección de los motores traseros. Para sostener semejante masa sin que colapsara, el autor debió rediseñar el soporte central utilizando piezas de la línea Technic. Durante su primera presentación pública en la ciudad de Dublín, la inclinación de una mesa obligó a reforzar urgentemente los anclajes para evitar la caída de la obra.
Diseño interior y referencias a la saga
El modelo cuenta con paneles desmontables que permiten observar diversas salas interiores ambientadas en la saga cinematográfica de George Lucas. Entre los espacios representados figuran el pasillo donde aparece el personaje Darth Vader, la sala de conferencias de la película La venganza de los Sith y cuatro cápsulas de escape. Además, el diseño incluyó un jacuzzi y una revista en miniatura como tributo a las bromas del equipo de rodaje de 1977.
Iluminación y exhibición permanente
La estructura incorporó un sistema de iluminación provisto por la firma especializada Game of Bricks, cuyo costo alcanzó varios cientos de euros. Este equipamiento genera un efecto de parpadeo en los once motores posteriores y resalta los escenarios internos. A diferencia de otros trabajos de Dubbzi Bricks, que solían destruirse tras ser filmados, la nave fue comprada por el museo Redmond's Forge para su exposición continua.