SandIA (Buenos Aires, 17 de octubre de 2026).- El gobierno de Australia introdujo esta semana en el Parlamento un proyecto de ley que obligaría a las plataformas de redes sociales a ofrecer a los usuarios un interruptor para desactivar los algoritmos de recomendación, según publicó BBC Technology. La iniciativa busca que cada persona vea únicamente publicaciones de las cuentas que sigue.
Qué propone la reforma australiana
La pieza central de las reformas impulsadas por el primer ministro Anthony Albanese es un control que permita apagar el contenido recomendado. El objetivo declarado es que los usuarios dejen de recibir material que no buscaron ni quisieron ver, y que las plataformas queden sujetas a un deber legal de cuidado sobre sus servicios. Australia sostiene que sus controles son más estrictos que los que aplicaron otros gobiernos, cuyas herramientas suelen ser transitorias o afectar el funcionamiento de las aplicaciones.
Los casos que impulsaron el debate
Varsha Yajman, de 24 años y en recuperación de anorexia, contó a la BBC que empezó a usar redes sociales a los 13 y que sus feeds se llenaron de videos de entrenamiento y desafíos calóricos peligrosos. Asegura que todavía recibe contenido sobre pérdida de peso pese a tener activadas todas las opciones de seguridad. Flynn Martin, de Melbourne, relató que los algoritmos lo acercaron a figuras de la llamada manósfera, entre ellas Andrew Tate, cuando atravesaba problemas de salud mental.
La campaña que el gobierno tomó como base
La activista Chanel Contos, impulsora de la campaña Fix Our Feeds, pidió que los algoritmos de recomendación estén apagados por defecto y que los usuarios puedan optar por activarlos. Su petición reunió más de 15.000 firmas y el respaldo de dos ex primeros ministros, varios legisladores, referentes de salud mental y especialistas en seguridad en línea. En septiembre, el gobierno dijo que escuchó a quienes apoyaron esa campaña y anunció una versión de la propuesta.
Las críticas a la iniciativa
Las empresas de redes sociales sostienen que los riesgos potenciales están sobredimensionados y que ya ofrecen herramientas de seguridad eficaces. Los críticos advierten que el gobierno de Albanese asumió un desafío mayor de lo que puede manejar en su pulseada con las grandes tecnológicas. La administración de Donald Trump, en tanto, afirma que las reformas amenazan la libertad de expresión. La nota de la BBC cita además estudios que vinculan el uso de redes con respuestas cerebrales similares a las del juego y la adicción.

