SandIA (Buenos Aires, 19 de octubre de 2026).- La economía de China creció 4,5% en el trimestre cerrado a fines de septiembre, según datos oficiales difundidos por la Oficina Nacional de Estadísticas y publicados por BBC Technology. El repunte se apoyó en el auge de la inteligencia artificial, que impulsó las exportaciones.
El dato oficial y su ubicación en la meta anual
La cifra representa una recuperación desde un mínimo de tres años y quedó por debajo del 5% registrado entre enero y marzo, de acuerdo con la información de BBC Technology. Además, se ubica en el extremo inferior del objetivo oficial de crecimiento anual de 4,5% a 5%, rango que, según analistas citados por el medio británico, otorga margen a los responsables de política económica para atender los desafíos internos.
Exportaciones tecnológicas y superávit comercial
El organismo estadístico señaló que la economía "sostuvo un desarrollo estable frente a la presión" y mostró "impulso con nuevos motores de crecimiento y una estructura en mejora". Las ventas de bienes de alta tecnología aumentaron 14,3%, mientras la producción de baterías y robots industriales creció más de 29%. Con las exportaciones en alza, el superávit comercial chino está en camino de superar el récord de 1,2 billones de dólares registrado el año pasado.
La caída del sector inmobiliario y el consumo débil
La inversión en propiedades cayó más de 20% en los primeros nueve meses frente al mismo período del año anterior. La economía china arrastra un prolongado declive inmobiliario tras años de sobreconstrucción y endeudamiento excesivo de desarrolladores privados. La investigadora de Oxford Economics, Sheana Yue, afirmó que la manufactura y las exportaciones de alta tecnología impulsaron el crecimiento pese a la debilidad de la inversión y el gasto doméstico, y advirtió que aún no hay señales de que esa tendencia se revierta.
Riesgos externos y dependencia del motor exportador
Las tensiones comerciales y los problemas geopolíticos volvieron más "pesimistas" a los consumidores chinos y menos dispuestos a gastar, según Yue. El economista de Moody's Analytics, Dave Chia, sostuvo que los efectos de las medidas de apoyo a empresas aún no se ven y que persisten riesgos, entre ellos la dependencia de un "único motor externo" en las exportaciones. Pekín enfrenta además reclamos de Estados Unidos y la Unión Europea por la competencia de bienes chinos baratos, y dudas sobre las inversiones en infraestructura de IA.

