SandIA (Buenos Aires, 10 de septiembre de 2026).- Las empresas que operan en la Unión Europea deberán notificar a las autoridades cualquier incidente grave de seguridad de sus productos en un plazo de 24 horas, según el Cyber Resilience Act, que entra en vigor este viernes.
Qué establece la nueva norma europea
El Cyber Resilience Act (CRA) introduce una obligación de reporte acelerada: desde este viernes, las compañías que comercializan productos con componentes digitales en el mercado europeo tendrán apenas un día para informar al gobierno correspondiente cuando detecten un incidente serio de seguridad. La medida alcanza a fabricantes, importadores y distribuidores, según consignó Dark Reading.
La exigencia no distingue tamaño de empresa ni sector: aplica a cualquier negocio que opere dentro del bloque. El plazo de 24 horas convierte a la normativa europea en uno de los marcos de notificación más estrictos vigentes para incidentes vinculados a la seguridad de productos, según la información difundida por Dark Reading.
A quiénes alcanza y cómo impacta en la región
La obligación rige para las firmas que operan en la Unión Europea, pero su alcance es extraterritorial en la práctica: cualquier compañía argentina o latinoamericana que exporte productos digitales al mercado europeo queda sujeta al mismo régimen. Esto incluye software, hardware y dispositivos con conectividad que se comercialicen en el bloque.
El incumplimiento puede exponer a las empresas a sanciones, aunque el material difundido por Dark Reading no detalla los montos ni las penalidades específicas. La norma busca forzar una respuesta más rápida ante vulnerabilidades que, si no se comunican a tiempo, pueden ser explotadas por atacantes antes de que exista un parche o mitigación.
El contexto de una exigencia sin precedentes
Hasta ahora, los plazos de notificación de incidentes de seguridad variaban según el país y el sector, y solían medirse en días o semanas. El Cyber Resilience Act unifica ese criterio en 24 horas para todos los productos digitales comercializados en la Unión Europea, según Dark Reading.
La medida presiona a las áreas de seguridad y cumplimiento de las empresas a tener canales de reporte listos antes de que ocurra un incidente. Para las firmas de la región que venden en Europa, implica revisar contratos, procesos internos y protocolos de comunicación con autoridades extranjeras.




