SandIA (Buenos Aires, 20 de octubre de 2026).- Un tribunal de Estados Unidos aceptó el pedido del gobierno y dispuso la detención de Abdulrahman Alfozan, exingeniero de OpenAI acusado de colocar un dispositivo de grabación en una sala de conferencias ejecutiva de la oficina de la compañía en San Francisco.
El vínculo con un miembro de la familia real saudí
De acuerdo con The Hacker News, en una presentación judicial del domingo los fiscales afirmaron que Alfozan, un ciudadano saudí de 35 años, mantuvo "comunicaciones frecuentes vía WhatsApp con un miembro de la familia real saudí" durante 2025 y 2026. El último contacto registrado ocurrió el 5 de octubre de 2026, cuatro días antes de su arresto, según el mismo medio.
Según la presentación citada por The Hacker News, ese contacto le dijo al imputado que se lanzaba una iniciativa de inteligencia artificial en Arabia Saudita y que quería sumarlo. En mayo de 2026 le escribió: "Saudi needs you more then [sic] the US!", a lo que el acusado respondió "100", indicando que estaba de acuerdo. El familiar real también le preguntó cuándo pensaba dejar OpenAI, y el ingeniero contestó que no lo haría hasta que se consolidaran sus acciones.
El dispositivo y las maniobras previas al arresto
Alfozan ingresó a OpenAI como ingeniero alrededor de julio de 2025, con un salario base anual de 385.000 dólares. La semana pasada, el Departamento de Justicia de EE.UU. reveló que fue arrestado por presuntamente insertar un dispositivo de audio encubierto en un puerto USB detrás de un televisor de la sala de conferencias ejecutiva, para captar conversaciones sensibles.
De acuerdo con la acusación difundida por The Hacker News, el imputado modificó el equipo para impedir la transferencia de datos entre el dispositivo y el televisor, y cifró el contenido almacenado en la tarjeta microSD. Además, usó la cuenta personal de ChatGPT de su esposa para investigar cómo "construir un grabador de audio continuo" que capturara audio del micrófono y guardara grabaciones WAV comprimidas en una tarjeta SD.
Los fiscales sostuvieron que, en los días y semanas previos a colocar el aparato, el acusado usó un agente de productividad de OpenAI para determinar qué salas de reuniones utilizaban los directivos de la compañía y dónde se reunían con socios externos, y que pasó tiempo considerable cerca de la sala donde luego instaló el dispositivo.
Riesgo de fuga y estado del caso
La fiscalía argumentó que Alfozan representa un riesgo de fuga: señaló que tiene "amplios recursos" y un respaldo considerable de un gobierno extranjero que no tiene tratado de extradición con Estados Unidos, cuenta con recursos ilimitados y puede brindar asistencia extraordinaria para viajar. Poco después de conocerse el arresto, trascendió que el imputado había planificado partir hacia Riad con su esposa e hijo en un pasaje de ida para el 12 de octubre de 2026; la esposa y el hijo ya habrían salido del país sin él.
Alfozan está acusado de usar o intentar usar un dispositivo electrónico o mecánico para interceptar comunicaciones orales. Si es declarado culpable, enfrenta una pena máxima de cinco años de prisión. Los fiscales indicaron que la investigación del gobierno estadounidense sigue en curso y que el registro de su domicilio y una revisión preliminar de sus dispositivos electrónicos, incluido su teléfono, aportaron varias pruebas.